responsabiliad social

¿Qué dice tu Libro acerca de mí?

¿Qué dice tu Libro acerca de mí?

Según René Padilla, «cada generación de cristianos tiene la magna tarea de proclamar el evangelio dentro de su propio contexto socioeconómico, político y cultural». ¿Estamos conscientes de nuestros contextos? ¿Sabemos construir puentes entre el mundo bíblico y nuestro mundo actual? 

Los cristianos, el estado y Santiago Maldonado

Los cristianos, el estado y Santiago Maldonado

A mí, personalmente, como cristiano, me preocupa el paradero de Santiago Maldonado. También me preocupa la indiferencia de muchos cristianos que continúan como si nada hubiese pasado. Si servimos al Dios de Jesucristo que ama, cuida, sana y restaura a los pobres y marginados, que exalta a las mujeres y a los niños, que pide justicia y levanta su ira contra la injusticia, debemos evitar la indiferencia. Porque la indiferencia, a fin de cuentas, sólo colabora a los opresores. 

Paz para Venezuela

Paz para Venezuela

Cuando los cristianos no denunciamos los males de nuestra sociedad, nos volvemos cómplices silenciosos del mal. Nuestra denuncia de la opresión y la injusticia debe estar acompañada siempre por una práctica libertadora de justicia y de paz.

Acerca de las futuras conversiones

Acerca de las futuras conversiones

«Estas desigualdades injustas, estas masas de miseria que claman al cielo, son un antisigno de nuestro cristianismo. Están diciendo ante Dios que creemos más en las cosas de la tierra que en la alianza de amor que hemos firmado con Él, y que por alianza con Dios todos los hombres debemos sentirnos hermanos.»

¿A qué vino Jesús?

¿A qué vino Jesús?

Somos cristianos. Somos cristianos porque seguimos a Jesús. Si él es la cabeza, nosotros somos su cuerpo. Debemos continuar lo que él comenzó mientras estuvo acá en la tierra. Debemos continuar su ministerio, un ministerio coherente con la vida y obra de Jesús. 

Cristianismo y responsabilidad social

Cristianismo y responsabilidad social

Los cristianos que verdaderamente entienden el camino de Jesús no se desentienden del mundo en que viven. La vida abundante que nos prometió Jesús tiene su inicio en nuestro bautismo. No hay que aplazar la participación en la naturaleza divina a una futura existencia.