Lecturas de Adviento 2018

Lecturas de Adviento 2018

Busquen al Señor mientras se deje encontrar,
llámenlo mientras esté cercano.
Que abandone el malvado su camino,
y el perverso sus pensamientos.
Que se vuelva al Señor, a nuestro Dios,
que es generoso para perdonar,
y de él recibirá misericordia.

Porque mis pensamientos no son los de ustedes,
ni sus caminos son los míos—afirma el Señor—.
Mis caminos y mis pensamientos
son más altos que los de ustedes;
¡más altos que los cielos sobre la tierra!
Así como la lluvia y la nieve
descienden del cielo,
y no vuelven allá sin regar antes la tierra
y hacerla fecundar y germinar
para que dé semilla al que siembra
y pan al que come,
así es también la palabra que sale de mi boca:
No volverá a mí vacía,
sino que hará lo que yo deseo
y cumplirá con mis propósitos.
— Isaías 55:6-11 NVI
 
 Monasterio San Gregorio de Monte Sinaí

Monasterio San Gregorio de Monte Sinaí

 

La espera no es una actitud muy común. No se suele pensar con mucha simpatía en la espera. De hecho, la mayor parte de la gente piensa que la espera es una pérdida de tiempo . . .; quizás porque la cultura que nos ha tocado vivir dice «¡Venga!, ¡haz algo! ¡Demuestra que eres capaz de actuar! ¡No te quedes sentado esperando!»

 

Sin embargo, esperar es una actitud enormemente radical en la vida. Es confiar en que sucederá algo que supera con mucho nuestra imaginación. Es abandonar el control de nuestro futuro y dejar que sea Dios quien determine nuestra vida. Es vivir con la convicción de que Dios nos va formando con su amor divino y no con nuestros temores. La vida espiritual es una vida en la que esperamos, estamos a la espera, activamente presentes en el momento actual, esperando la novedad que acontecerá, novedad que va más allá de nuestra propia imaginación o previsión. Esta actitud, ciertamente, es muy radical en la vida en este mundo preocupado en controlar los acontecimientos. 

 

Henri J.M. Nouwen, The Path of Waiting citado en Lectio Divina para cada día del año: Tiempo de Adviento, Editorial Verbo Divino. 

 

¿Qué es el adviento?

El adviento es una temporada de espera y anticipación repleta de significado. Es un tiempo de espera en la oscuridad y a la vez un tiempo para atesorar la luz que ha venido entre nosotros, esa misma luz que acabará definitivamente con las tinieblas.

 

La palabra «adviento» viene del latín, «adventus» que significa «venida». El adviento es un momento para reflexionar acerca de las tres venidas de Cristo: primero, su venida histórica, segundo, su venida continua a nuestros oscuros y heridos corazones y tercero, su esperada venida al fin de los tiempos en que presidirá la sanación a las naciones.

 

Es hora de alegrarnos por la luz de la esperanza, la gracia y la verdad que Jesús ha traído. También es hora en que podemos lamentar que la oscuridad aún nos apremia por fuera y por dentro. Es hora de gemir con ansias hasta que venga Jesús a tomar su debido lugar entre nosotros. Anhelamos con ansias la hora cuando ya no habrán más enfermedades, opresión, soledad o desesperación; cuando todo será como tiene que ser, cuando seremos semejantes a nuestro Señor y Salvador Jesús.  

 

Durante el adviento, simplifiquemos nuestras vidas y estemos atentos a Dios mientras entramos en una profunda alegría y una quieta expectativa de la historia que Él mismo está escribiendo. 

 

En la primera semana del adviento estaremos meditando sobre la venida de Jesús a nuestros corazones. Nuestras lecturas y oraciones servirán para preparar nuestros corazones para recibir el reino de Dios. En la segunda semana, estaremos explorando la naturaleza del reino. En la tercera semana, veremos quién es Jesús, el Mesías esperado. En la cuarta semana, meditaremos en la encarnación del Hijo de Dios. ¿Qué significa para nosotros que el Verbo se haya hecho carne y haya vivido entre nosotros? 

 

Cada semana contiene una introducción al tema, algunos pasajes para leer y considerar y una oración. El objetivo de estas lecturas es dejar que la Palabra de Dios more en nuestras mentes y transforme nuestros corazones. Por lo tanto, la idea no es leer rápidamente ni tampoco tomar los textos como simple información. A través de una lectura cuidadosa y devocional, una lectio divina, podemos participar de la historia entretejida en el adviento. 

 

Acá compartimos una guía para el Adviento 2018:

Lecturas para recibir a Jesús, el Cristo - Adviento 2018