reflexión

Los cristianos, el estado y Santiago Maldonado

Los cristianos, el estado y Santiago Maldonado

A mí, personalmente, como cristiano, me preocupa el paradero de Santiago Maldonado. También me preocupa la indiferencia de muchos cristianos que continúan como si nada hubiese pasado. Si servimos al Dios de Jesucristo que ama, cuida, sana y restaura a los pobres y marginados, que exalta a las mujeres y a los niños, que pide justicia y levanta su ira contra la injusticia, debemos evitar la indiferencia. Porque la indiferencia, a fin de cuentas, sólo colabora a los opresores. 

¿A qué vino Jesús?

¿A qué vino Jesús?

Somos cristianos. Somos cristianos porque seguimos a Jesús. Si él es la cabeza, nosotros somos su cuerpo. Debemos continuar lo que él comenzó mientras estuvo acá en la tierra. Debemos continuar su ministerio, un ministerio coherente con la vida y obra de Jesús.